miércoles, 25 de noviembre de 2009

Tarde muchachos

Después que Julio Belén, el Secretario Adjunto de la CGT, trató a la CTA (Central de Trabajadores Argentinos que preside Hugo Yasky, hasta hace poco lideraba Víctor de Genaro y en la que militaba Luis D´elia) de “Zurda loca dependiente de la Cuarta Internacional” (SIC), muchos oficialistas se cruzaron de vereda.
Sorprende ver a los hasta hace poco ultrakirchneristas, Jorge Ceballos y Humberto Tumini, integrar los paneles bicolores de los Canales privados (ni soñar de verlos en Canal 7), en representación de la oposición mas férrea del gobierno nacional.
Pero claro, el gobierno de los Kirchner aportando dinero a algunas cooperativas y no a otras, según la fidelidad de las mismas y otorgando a Hugo Moyano $1.000 millones del Ministerio de Salud, la presidencia de AA y la exclusividad del reconocimiento sindical puso furiosos a un amplio sector que hasta hace poco “daba la vida” por Cristina y Néstor.
También algunos pequeños partidos de izquierda que creyeron el discurso revolucionario y clasista de este gobierno y luego se encontraron con una ley de Reforma Política que fortalece el bipartidismo en la República quedaron descolocados.
Pero ya es tarde. Ya le dieron quórum y votos para aprobar leyes que por más justas que puedan parecer en manos del demonio son demoníacas. Esto lo escribimos en una columna anterior, donde dijimos que no se podía estar con Dios y con el Diablo.
Ahora la CTA, SI, Libres del Sur, Proyecto Sur, Partido Socialista y otros referentes políticos, sindicales y sociales bien intencionados pero ingenuos, reaccionan tarde. Advertimos que apoyar esas leyes, por más que el objetivo fuera honesto, era fortalecer la pretensión de recomposición política de Néstor Kirchner, que para colmo, vuelve a asumir la presidencia del desgastado PJ.
Nada de la promesa a la CTA (con respaldo de la Suprema Corte) de otorgarle personería gremial. Por supuesto mucho menos de cederle alguna cuota de poder gubernamental. Nada de profundizar el “modelo” de redistribución del ingreso y el ataque a los sectores más concentrados de la economía. Que muchos de ellos están muy cerca del Gobierno. Nada de la Ley de Glaciares ni de poner ningún límite a la explotación minera, y para colmo de males el otorgamiento discrecional de cifras millonarias para programas laborales a amigos fieles del Poder Ejecutivo. Si a esto le sumamos que la mayoría de estos pequeños partidos que soñaron con la Concertación Plural van a desaparecer con la nueva ley de Reforma Política, el vaso se rebalsó.
Para colmo, si se aplica la nueva ley de miedos que muchos de ellos votaron, ni siquiera van a poder expresarse por los medios masivos de comunicación para llegar con su queja a todo el país. Porque aunque creamos que no habrá ninguna interferencia en los contenidos (cosa que está en duda), sí es seguro que no podrán hablar por un canal o una radio que no sea oficialista y que su voz sea escuchada en todo el país. Pero, ya están golpeando a vuestra puerta.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Moya no teu fin

Así como la tristeza de Tom Jobim y Vinicius, el actual hombre fuerte de la CGT, Hugo Moyano, parece no tener fin. Pero, ¿Quién votó a Hugo Moyano? Seguramente ninguno de los que leen este artículo. Quien lo escribe no.
Hugo Moyano comienza su carrera sindical en 1962, a los 18 años, en Mar del Plata, como delegado gremial de la empresa donde trabajaba y 10 años después llegó a Secretario General de la filial Mar del Plata del gremio de camioneros militando en la JPRA, (jperra) que algunos vinculan a las 3A. La dictadura más sangrienta de nuestro país lo encuentra como Secretario General de la CGT Mar del Plata y el comienzo de la democracia con el mismo cargo del Partido Justicialista de la ciudad.
En 1984 es electo Adjunto del Sindicato de Buenos Aires y en 1987, Secretario General del mismo, siendo reelecto en el 91,95, 99 y 2003. Fue diputado provincial por el Partido Justicialista entre el 87 y el 91 (reteniendo el gremio). Ocupa también una vocalía en la Federación Nacional de Camioneros, luego es electo adjunto y en 1992 Secretario General hasta 1996, teniendo a su cargo también la Presidencia de la Obra Social del gremio. Durante el gobierno de Menem, crea junto a otros sindicatos el MTA, central obrera disidente a la CGT conducida por los “gordos” oficialistas.
Designado en 1997 Secretario General de la Confederación de Camioneros del Mercosur y en 1998 Vice Presidente Mundial de la Sección de Transporte por Carretera y Presidente del Comité para América latina y el Caribe de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte, con sede en Londres.
Pese a haber apoyado a Rodríguez Saa como candidato a presidente y a Aldo Rico para Gober nador de Buenos Aires, en el 2003 el presidente Néstor Kirchner le devuelve la personería jurídica a la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, retirada 19971997 en 1978 y Moyano asume la Secretaría General. En 2004 el Congreso de la CGT lo eligió Secretario General siendo reelecto también con el apoyo de Néstor Kirchner.
Es decir Moyano hace 47 años que milita en el sindicalismo, tiene sus dos hijos como herederos y hoy maneja Aerolíneas, la basura, mil millones del Ministerio de Salud y hasta decide que diarios y revistas van a circular cada día con piquetes en la puerta de las distribuidoras. Pero su apoyo al gobierno le garantiza ésta supervivencia. El 25 de febrero de 2000 a menos de tres meses de asumir De la Rúa, concentró más de 20.000 personas en Plaza de Mayo y el 14 de diciembre de 2001, una semana antes de la caída del radical electo con más del 50% de los votos encabezó la séptima medida de fuerza, que junto a sus denuncias de Banelco en el Senado, empujaron a la renuncia al cordobés.
Pero, ¿Quién lo votó a Moyano? Si solo un ínfimo porcentaje de los trabajadores está afiliado a los gremios, un 10% vota y a la Junta Electoral la elige la conducción, que tiene reelección indefinida.
Y lo que es más grave. ¿Se puede gobernar sin compartir el poder con Moyano?

sábado, 7 de noviembre de 2009

POBRES LOS POBRES

Según Diego Bossio, titular de la Anses hay en este momento cinco millones de menores de 18 años en condiciones de cobrar la asignación de $180, empadronados en la administradora.
También según el economista, puede haber más niños y jóvenes en esa situación que no estén empadronados y deberán llenar una declaración jurada. Cinco millones de menores, implica por lo menos dos millones de padres (suponiendo que cada uno posea cinco hijos, que es el número máximo para percibir el beneficio), que pueden ser más si la cantidad de niños por padre disminuye. Esto suma mínimamente siete millones de personas que están por debajo del vital y móvil, fijado hoy en $1.500.
Si a esta cifra le agregamos 3.500.000 de jubilados que cobran la asignación mínima, que no alcanza los $900, estamos hablando de 10.500.000 de argentinos por debajo de la línea de pobreza reconocidos hasta hoy por el Estado. Esto sin tener en cuenta los pasivos que cobran entre el haber mínimo y los $1.500. Tampoco incluimos todavía a los pobres que van a ir apareciendo a medida que se vayan incorporando al padrón para percibir el ingreso a la niñez.
¿No es demasiado más de 30% de pobres en un país que creció con tasas del 8% anual durante casi cinco años, impulsado por los precios internacionales de los commodities y la avidez de alimentos del mundo? ¿No es demasiado para un país que supuestamente tiene un gobierno progresista, que gasta millones en planes sociales, subsidios y empresas públicas deficitarias? ¿No es demasiado para seis años de un “modelo” de redistribución del ingreso, de una familia presidencial “progresista” que multiplicó en ese tiempo exponencialmente su patrimonio privado?
Hasta hace una semana la prioridad del gobierno eran los medios de comunicación, la reforma política, el fútbol gratis por TV (que parece ser se volverá a privatizar, porque no reditúa lo que se pensaba), el anticipo de las elecciones y otras frivolidades. Si había tantos millones de niños (reconocidos por el gobierno) bajo la línea de pobreza, que según las voces oficialistas eran un invento de la Iglesia, la oposición y los medios… ¿Por qué no se aplicó antes esta medida? Medida que por otra parte estaba en la plataforma de la oposición, que venía reclamándola airadamente, incluso en el frustrado diálogo político.
¿No debió priorizarse este anuncio al fantasioso tren bala, el ferro urbano cordobés (en el que se invirtió inútilmente mucho dinero), los planes de compra de electrodomésticos, automóviles y viviendas (diseñado por el actual titular de la Anses, cuando era director del Banco Hipotecario) que no funcionaron y la estatización de Aerolíneas Argentinas que da un déficit millonario a las arcas de todos los argentinos, para que viajen algunos amigos del poder a ver un partido de la Selección?
El gobierno está corriendo todos los días al compás de los reclamos de la oposición, incluso tomando sus iniciativas y anunciando compulsiva e histriónicamente una medida diaria. Pobres los pobres. Pobre País.