domingo, 1 de abril de 2012

Diccionario de los setenta

Vamos a tratar de hacer una especie de diccionario de los años 1970 (así me corrigió un editor cuando puse solo los años 60), y está bien, ya estamos en otro siglo. Puede ser 1970 o 1870.Atilio López: era un impecable dirigente sindical, que vivía humildemente y dirigía la UTA, Córdoba. Luchaba por las reivindicaciones de sus compañeros, pero a la vez lideró la llamada CGT legalista. Como tal, encabezaba las luchas en contra de un dictador: el general Juan Carlos Onganía. Por esa trayectoria, y como era peronista, fue el candidato a vicegobernador de Ricardo Armando Obregón Cano, político que había sido ministro del 52 al 55. Hubo un ballotage (en esa época las reglas de juego lo imponían) para ganar las elecciones contra la UCR de Víctor Martínez-Felipe Celli.Antes le había ganado la interna a Julio Antún-Alejo Simó (Sec. Gral. De la UOM) que representaba a los sectores ortodoxos del peronismo. Bercovich Rodríguez -una especie de moderado-, retiró su candidatura. Fue acribillado a balazos por las tres AAA, organización para-policial-militar.Navarrazo: Antonio Domingo Navarro era un coronel, puesto por Obregón Cano como jefe de Policía. Pero al poco tiempo de jurar, se sublevó y dio un golpe de Estado provincial, cosa de la cual se tiene escasa memoria. Detuvo al gobernador, al vice y a sus ministros y puso a la provincia en estado de zozobra. Caminábamos por la plaza San Martín y veíamos policías apostados cuerpo a tierra con ametralladoras.El gobierno nacional, entonces ya encabezado por Juan Domingo Perón (por 3ª. vez), que debió intervenir inmediatamente, expresó que era un problema que debían resolver los cordobeses. Es decir, apoyó el golpe.Eligieron a un legislador como gobernador interino: Mario Dante Agodino. Cómo habrá sido de eficiente que hasta sus colegas le decían el “gobernador anodino”. Duró lo que un perro en misa. Se fueron sucediendo los interventores hasta que, luego de Duilio Brunello (un moderado), muere Perón e Isabel envía al Brigadier Lacabanne (leal, desde la Guarnición Córdoba, al presidente en 1955). Lacabanne puso de jefe de Policía al Comisario García Rey, que Carlos Menem volvió a colocar en el cargo cuando asumió en el 83 en La Rioja. Ambos se comportaban como si la provincia estuviera bajo una dictadura. Allanaban sindicatos, perseguían sindicalistas, estudiantes y políticos. Al punto que Agustín Tosco, el dirigente más ejemplar y combativo de Córdoba murió en la clandestinidad, por falta de atención médica.Otro de los distritos donde hubo segunda vuelta fue la Capital Federal, pero allí se elegía solo senador nacional y el joven radical Fernando de la Rúa le ganó a Sánchez Sorondo, candidato de Perón. Esto le sirvió a “chupete” para ser candidato a vicepresidente de Balbín en septiembre de 1973 frente a la fórmula Perón-Perón. Montoneros: jóvenes que provenían de los más diversos orígenes, desde Tacuara, hasta el Liceo Militar General Paz, el Colegio Nacional Buenos Aires, el Cristianismo militante, etcétera. Organización que se propuso tomar las armas en contra de un gobierno que se había impuesto por las armas. Hasta allí, parecía justo. El problema es que algunas de las metodologías utilizadas provocaban la muerte de civiles inocentes, niños, conscriptos, choferes, empresarios… Obtenían el dinero (del cual nunca rindieron cuentas) de secuestros y robos a bancos, mataron a Aramburu y lo transformaron en mártir y, finalmente, se enfrentaron al propio Perón. Por si todo esto fuera poco, se asegura que mataron a Rucci, líder de la CGT y hombre de extrema confianza de Perón, que acababa de ganar las elecciones. Luego pasaron a la clandestinidad y siguieron actuando durante un gobierno democrático.

viernes, 16 de marzo de 2012

Yo soy del setenta (3)

En la primera y segunda parte de esta historia, hablamos de cómo se dividía el peronismo, como lo dirigía Perón desde España, como Lanusse tuvo que llamar a elecciones contra su voluntad, y sin su propia candidatura -tampoco la de Perón- y cómo llegó Cámpora durante un mes y días a ser presidente de la Nación. Su vicepresidente era un Conservador: Solano Lima. Yo fui compañero y amigo de Vaca Narvaja y Schiaretti entre el 61 y 64 en el Liceo, de donde ambos egresaron como subtenientes de reserva. Yo terminé cuarto año y completé mi secundario en el Deán Funes, porque me bocharon en Instrucción militar (materia para la que nunca fui apto).Eran dos excelentes compañeros y muy buenos alumnos, todavía no militaban en política. En los años setenta, Schiaretti fue líder estudiantil; Vaca Narvaja, jefe montonero y yo integré el Secretariado Asociación Bancaria y la JUP. Era ayudante de cátedra en la Facultad de FF y HH de la UNC, donde enseñábamos lo que nosotros creíamos era lo mejor para el país y los argentinos. Nos movilizamos masivamente en el Cordobazo y el Víborazo, y allí tuve oportunidad de compartir luchas con Schiaretti, Agustín Tosco, Atilio López, Elpidio Torres y otros…También lo hicimos, y es justo decirlo, en los actos que propiciaban la llegada de Cámpora al gobierno. Y con él estuvimos reunidos en el Hotel Dorá, una vez que fue electo, adonde vino junto a Rucci, Lorenzo Miguel, Abal Medina y otros.Todo iba bien, éramos felices, la patria iba a ser libre y solidaria. La democracia reemplazaría para siempre a todo tipo de dictadura.Pero llegó el 20 de junio de 1973. Se realizó el acto más multitudinario del que se tenga memoria en Ezeiza para recibir al General Perón, que retornaba definitivamente a la Argentina.Era un día de sol, pese al mes, íbamos cantando y al redoble de tamboriles, estábamos contentos.Pero al acto lo organizó el sector más reaccionario y perverso del Peronismo: López Rega (a quien Perón puso de Ministro de Bienestar Social y el Coronel Osinde (un viejo militar peronista). El locutor era Leonardo Favio.Nosotros estábamos relativamente lejos del palco, lo que no impedía que viéramos pasar ambulancias permanentemente (pensábamos que era por el calor) y finalmente vimos un muchacho al que llevaban alzando todo ensangrentado.Eso, la palabra de Osinde amenazando que si no se bajaban de los árboles los bajaban en cinco minutos, y las de Fabio, pidiendo que no dispararan sobre el palco, nos hizo comprender la triste realidad: LA MASACRE.Perón tuvo que aterrizar en la base de Morón y esa misma noche habló. Lejos del discurso conciliador y de castigo para los asesinos, nos sorprendió con palabras que justificaban los hechos, y criticaban duramente al sector juvenil.Posteriormente, el reto masivo a los diputados de la tendencia y el pedido de que se sacaran la camiseta peronista y el apoyo implícito al Navarrazo y su discurso del 1º de mayo, nos hizo comprender (a mí y muchos jóvenes de mi edad), que Perón no era lo que nos habían vendido.Muchos de mis compañeros lo justificaban afirmando que decía una cosa, pero quería decir otra, incluso muchos continuaron, después de su muerte apoyando a Isabel y López Rega, pese a las tres AAA y Lacabanne.La CGT inicialmente los apoyaba, hasta que el pacto social de Gelbard estalló en el Rodrigazo y los principales perudicados fueron los trabajadores.Esto hizo que la Central Obrera no tuviera más remedio que organizar un paro, López Rega debió huir en avión presidencial y con carácter de embajador itinerante.Isabel debió nombrarlo a Videla, el Brigadier Capellino se sublevó en Córdoba, Masera ya integraba la junta y todo terminó.Casildo Herreras, Secretario Gral. de la CGT “se borró” y vino la dictadura. Lo demás es historia demasiado conocida.

lunes, 16 de enero de 2012

Yo soy del setenta (2)

Así como el tango dice: Yo soy del treinta, cuando a Yrigoyen lo embalurdaron. Yo soy del setenta, cuando a los jóvenes nos embalurdaron. Como decía en la 1ª. Parte, pertenezco a una generación que creía, algunos convencidos y otros movidos por disntintos intereses, que el retorno de Perón a la Patria significaría retomar los valores que se perdieron en el 55.El peronismo estaba claramente dividido. Un sector reaccionario al que pertenecía la llamada “Burocracia Sindical”, muchos ex militares peronistas, políticos conservadores que extrañaban sus puestos, una juventud que era adoctrinada por éstos y la esposa y el secretario privado del General. Estos estaban organizados en la CGT y los jóvenes trabajadores integraban la Juventud Sindical Peronista. Los políticos estaban ubicados en el PJ, que disputaba lugares de conducción con los más jóvenes que inspirados en John William Cooke, procuraban darle un carácter revolucionario más próximo al Che que al propio Perón.La juventud peronista que respondía a los sectores llamados de derecha era la JPRA, llamada peyorativamente JPERRA. Perón, que al fin y al cabo era un estratega militar, coqueteaba con los dos. “Para hacer ladrillos también hace falta bosta”, era la frase que lo justificaba.Claro, nadie sabía a quién se refería con este calificativo. Le dio un guiño a los sectores más combativos del peronismo colocando a Rodolfo Galimberti como Secretario General de la Juventud y Juan Manuel Abal Medina del Partido.Pero simultáneamente tenía una excelente relación con Lorenzo Miguel, jefe de la UOM y 62 organizaciones, y José Ignacio Rucci, del mismo gremio y líder de la CGT. Antes que éste pasaron personajes como Augusto Timoteo Vandor, José Alonso, Rogelio Coria, todos asesinados.La derecha moderada del peronismo tenía su corriente: El Trasvasa miento Generacional (frase de Perón), del cual dependía el FEN (Frente Estudiantil Nacional), sector universitario. A éste pertenecían Lorenzo Gatica, José Manuel De La Sota, José Domingo Coronel y otros jóvenes que se hicieron cargo de la Municipalidad de Córdoba, cuando falleció el intendente Avalos, electo por el pueblo.Por su parte, los sectores más combativos, que convocaban a millones de jóvenes, se cobijaban bajo la sigla Tendencia Revolucionaria. A ella pertenecía el sector político más progresista. La JTP (Juventud Trabajadora peronista) se contraponía a la JSP, la JUP era el brazo universitario, fundamental en esos tiempos y la UES, los chicos del secundario. Esos sectores del peronismo son los que participan activamente de movimientos como El Cordobazo, basados en el Mayo Francés de un año antes, que logra la caída nada menos que de Charles De Gaulle (héroe de la Segunda Guerra Mundial).Aquí no cae ningún héroe, sino que debilitan al dictador Onganía, más inspirado en Franco que en De Gaulle. Luego del cordobazo, debió echar nada menos que al artífice de la política económica: Adalbert Krieger Vasena. Exactamente un año después, el secuestro de Aramburu produce su derrumbe.La Tendencia, con la simpatía de Perón, se encolumna detrás de Montoneros, quienes junto a FAP y FAR, constituían el brazo armado de la izquierda Peronista. El debut de Montoneros fue el secuestro de Pedro Eugenio Aramburu y su ejecución posterior.Otro hecho resonante se produce con la toma de La Calera, donde muere Emilio Maza, es herido Ignacio Vélez y participa José Fierro (todos subtenientes de reserva del LMGP al igual que el jefe Montonero Fernando Vaca Narvaja y Juan Schiaretti, líder estudiantil del Cordobazo y del Peronismo de Base).De esta manera termina la autoproclamada “Revolución Argentina” que venía a quedarse pero recibió tiros por parte de la guerrilla, paros de la CGT y presiones del PJ y otros partidos democráticos que formaron La Hora del Pueblo.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

LAS GRANDES VOCES CORDOBESAS

Roberto César Iannacone se llama este cordobés, nacido el 25 de Abril de 1932. El apellido no sonaba muy artístico, así que se puso Roberto Yanés. Su hijo es músico de jazz y utiliza el verdadero apellido. Su pasión por la música le llegó de un tío pianista, que había sido profesor y acompañante de Tito Schipa. Participó desde muy pequeño en programas de radio cordobeses. Donde más se destacó indudablemente fue en el Gorgeos (De niños y Para niños) que producía y conducía “Doña Tremebunda”, a quien Roberto reconoce como una maestra. Cantaba, zapateaba, actuaba y tocaba la guitarra y el piano, instrumentos en los que se perfeccionó a través de varios años de estudio en el Conservatorio Provincial de Música. Después de cumplir con el servicio militar en la Escuela de Artillería de Córdoba -donde conseguía días de franco a cambio de sus presentaciones en el Casino de Oficiales- se incorporó al conjunto Los Changos del Portezuelo, donde cantó hasta que en 1956 se radicó en Buenos Aires, con la colaboración de los hermanos Luis y Walter Ordoñez, quienes habían llegado antes. Actuó en diversos locales como pianista y cantante de boleros, de temas tropicales, de Jazz y de tango, como solista o integrando orquestas. En 1957 realizó una prueba para unirse a Los 5 Latinos. Ricardo Romero advirtió sus grandes condiciones y le aconsejó que siguiera como solista.Romero lo recomendó a Lucio Milena, que lo orientó definitivamente hacia el bolero y se transformó en su acompañante por muchos años. En 1958 firmó contrato con CBS, grabando "Donde Estará mi Vida" y "El Espejo". Siguieron los primeros LP, las presentaciones en radio y TV, las giras por América y los premios internacionales. En 1963 fue convocado por Astor Piazzolla para grabar un LP, aunque solamente se concretó la grabación de un EP muy poco difundido, con "Cafetin de Buenos Aires", "Margarita Gauthier", "Fuimos" y "Griseta". También cantó con el maestro Osvaldo Fresedo y últimamente grabó Córdoba de Antaño (de Ricardo Arrieta) con Los Cuatro de Córdoba. Después de muchos años de ser considerados como objeto de colección, estos temas han sido reeditados en CD. Roberto Yanés ha cantado cientos de temas, algunos de ellos de su propia autoría ("Querer Como Nadie", "Te Desafío"). Además de los incluidos en sus primeros LP (entre los que está mi favorito, su hermosa versión de “Enamorada”) tuvo muchos éxitos más: "Rondando tu Esquina", "Camino del Puente", “Juguete”, "Paloma", "El Aplauso", "De Rodillas", "El Viejo Juego de Ajedrez", "Para Empezar el Año”, “Princesita”, “Si me Comprendieras”, “Volver”, “Contigo en la Distancia”, “El Reloj”, “Encadenados”, "Te Llevaré a ese Lugar", “Inolvidable”, “Sinceridad”, “Usted” y “El último acto” de su compañero de ruta en la noche cordobesa: Chico Novarro. Hoy se dedica a la docencia. Es considerado uno de los mejores profesores de canto de nuestro país, y un referente para los intérpretes melódicos.