domingo, 5 de septiembre de 2010

☼ HISTORIAS DE MEDIANOCHE III: La llamada del maestro


Una madrugada de 2004 cerca de las 3, un maestro riojano nos llama al programa Noche y Día y nos dice que es oyente consuetudinario, cosa que demuestra hasta la actualidad. Posteriormente, nos narra una historia de 15 minutos tan conmovedora que el diálogo es reproducido al día siguiente en todos los programas de la radio, por pedido de los oyentes.


En la conversación, el maestro nos contaba de una escuelita perdida en los valles riojanos a muchos kilómetros del pueblo más cercano –Chepes-, que ni siquiera es una de las ciudades más grandes de la provincia. Para acceder a ese pueblo , había que transitar por piedras, ríos y caminos de monte. No había ni uno de tierra.

No tenía manera de comunicarse con el resto de la provincia y la única conexión con la sociedad era una radio y, específicamente, la nuestra. Sin embargo, los niños (sus alumnos), que en su mayoría pertenecían a pueblos originarios del lugar, no faltaban un solo día a clase y llegaban a la escuela a lomo de caballo o mula. En otros casos caminando, cuando las distancias lo permitían. Sus familias vivían de lo que producían en una tierra muy fértil y con muy buen agua

La repercusión de la entrevista fue tan grande que recibieron todo tipo de ayuda. El intendente del Departamento visitó por primera vez Quebrada del Vallecito (así se llamaba el paraje) y la Embajada de Francia donó un equipo moderno de comunicación, que días después hasta permitió salvar la vida a una señora mayor que tuvo un ataque y fue rescatada en helicóptero luego de la llamada realizada con la flamante radio de la escuela.

El camino hasta la escuela comenzó a realizarse, el establecimiento recibió libros en donación, el maestro y sus alumnos fueron visitados por personal de salud de distintas partes del país y la comunidad de la escuelita visitó Chepes y la capital riojana.
Estos niños nunca habían visto asfalto, automóviles, televisión, semáforos, ni nada de lo que brinda la vida moderna. Jugaban al fútbol con la mano porque solo lo escuchaban por radio y no conocían su reglamento, ni habían visto nunca un partido.

Gracias a esa nota y a ese maestro, que nos llamó para confiar en nuestro programa esta situación, tuvimos la suerte de ganar en 2005 el Primer Premio Gota en el Mar, que entregaba la Fundación Germán Sopeña al periodismo solidario.

Una historia que nos llenó de alegría y crecimiento profesional y sirvió para que Quebrada del Vallecito, un paraje perdido y alejado del mundo, pudiera conectarse con el resto de la comunidad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El poder de los medios de difusión no tiene límites. Es importante que la sociedad siga movilizandose ante las necesidades de los que menos tienen.

Anónimo dijo...

Luis, he estado leyendo tus articulos sobre violencia familiar y simplemente te quiero decir GRACIAS, por brindarnos esa valiosa informacion que nos permite identificar y reconocer la violencia en nuestros hogares. Gracias porque a partir de la informacion podemos estar alertas, defendernos y proteger a nuestros hijos. Y por que no, no sentirnos solas en esto. No dejes de hablar nunca. JUANA

Anónimo dijo...

Sr/Don/Lic:Luis Usted se entronca con su lìrica tan especial!en HORA BUENA!Shalom Bendiciòn a tì y tu Flia,Rabino Levi