lunes, 21 de diciembre de 2009

Asignación universal por hijo

El Ingreso ciudadano a la niñez consiste en una asignación monetaria que se abonará mensualmente y a la que tienen derecho la totalidad de los niños y niñas argentinos, nativos o por opción, hasta los 18 (dieciocho) años de edad, que acrediten residencia en el país; las mujeres embarazadas que acrediten cinco (5) años de residencia inmediata en el país…
La mujer embarazada que cumpla con estos requisitos tendrá derecho a percibirlo como beneficio prenatal que se abonará desde el momento de acreditación del embarazo y hasta el nacimiento del hijo. Este estado debe ser acreditado a partir del tercer mes de embarazo, mediante certificado médico otorgado por establecimiento público o servicio médico privado autorizado.
Se abonará a la madre, cuando ésta conviva con el niño o niña, y de no mediar disposición judicial en contra. En caso contrario, el beneficio se hará efectivo al padre, tutor o a quien tuviera otorgada la guarda del niño o niña. El perceptor será responsable de la efectiva utilización del beneficio en favor de su titular y del cumplimiento de los requisitos siguientes.
En el caso de los niños o niñas en edad escolar (5 años y más), la demostración semestral, mediante certificado de alumno regular, de la asistencia a la educación formal. En el caso de las mujeres embarazadas, la demostración y ratificación trimestral de la condición de embarazada, por establecimiento público o servicio médico privado autorizado. En el caso de los niños o niñas menores de 5 años, la demostración de controles médicos por parte de establecimientos públicos o servicio médico privado autorizado, así como las certificaciones de cumplimiento de las vacunas obligatorias.
Este es un viejo proyecto de muchos sectores de la comunidad. Pero propuesto como “Universal”. El que lo cobra porque trabaja deja de hacerlo y el que descarga los hijos del pago de ganancias también. No necesita de la humillación de largas colas para inscribirse, de la intermediación que genera clientelismo, de inscriptos indebidamente y de la vergüenza de demostrar que se es pobre.
Es una buena medida que el gobierno tardó seis años en aplicar, después que sectores de la oposición presentaron proyectos y demandaban su implementación. Que se aplicó indebidamente, de manera clientelar y que utilizó los fondos de donde menos debía. Pero lo que es aún más grave lo utilizó demagógicamente, como si fuera su propia iniciativa, sin siquiera mencionar a quienes lo habían pergeñado.
Permite en muchos casos que la madre se quede en su casa ocupándose de sus hijos, en lugar de realizar tareas precarias sin estabilidad laboral ni aportes sociales, para beneficio de políticos inescrupulosos que resuelven tareas comunitarias a su costa. El trabajo de ama de casa y de madre es irreemplazable y el más noble y útil para una sociedad que una mujer puede realizar. Y ES UN TRABAJO.
El tiempo, la disminución de la violencia infantil, del consumo de droga, deserción escolar y prevención sanitaria así lo van a demostrar.

No hay comentarios: