domingo, 13 de septiembre de 2009

¿Y ahora quién podrá defendernos?

La casi seguramente aprobada Ley de Medios Audiovisuales, es probable que deje sin empleo a muchos trabajadores de radio y televisión. Esto es inevitable, porque al estar obligadas a achicarse muchas empresas deberán prescindir de locutores, periodistas, actores, choferes, ordenanzas, maestranzas, operadores, técnicos, administrativos y demás actividades.Los sindicatos que nuclean a estos empleados, ¿qué hacen? No hemos escuchado que se expidieran al respecto. Incluso muchos de ellos hasta se han pronunciado a favor, a cambio de algunas ventajas como reformas a la Casa del Teatro que fundara Doña Regina Paccini, esposa de “Carlos María” de Alvear según afirmara la presidenta en presencia de notorios actores que la aplaudieron a rabiar (sin que nadie le apuntara que había un siglo de diferencia entre el Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Presidente Constitucional Marcelo Torcuato de Alvear, el verdadero marido de la cantante lírica). También la promesa de la ley del intérprete suma adhesiones de actores que, curiosamente, trabajan y ganan su dinero haciendo ficción en medios privados, aquellos que van a ser más afectados por la nueva ley. Muy pocos de ellos trabajan en Canal 7 o Radio Nacional. Muchos de estos trabajadores, acaban de ganar un Martín Fierro por su labor desarrollada en los “monopolios” como errónea pero intencionadamente afirman los kirchneristas.¿Dónde están los sindicatos que no alzan su voz para defender a sus afiliados? ¿Que hubiera pasado si los que proponían esta ley eran De la Rúa o Alfonsín? Los paros generales de la CGT hubieran desestabilizado a ambos gobiernos, como lo hicieron por las leyes que afectaban sus intereses sindicales. ¿Donde están los representantes de los trabajadores de prensa, mientras el ex presidente y diputado electo arremete patoterilmente, con la risa cómplice del vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, el ministro de Justicia (¡de Justicia!) de la Nación, y otros funcionarios, contra un joven periodista del grupo Clarín? Todo porque le formuló simplemente una pregunta. “No sé quien te manda a preguntar eso”, fue la respuesta irrespetuosa de Néstor Kirchner.No es la primera vez que descalifica a un trabajador de prensa respondiéndole que lo mandan a preguntar. Una afrenta para el gremio periodístico que debieran defender solidariamente todos los colegas. Por cuanto afirmar que un cronista por más humilde que sea o precisamente por serlo no tiene capacidad para elaborar sus propias preguntas, es cuanto menos descalificar a la profesión misma. Los gremios de prensa nada han dicho al respecto. Es más, no sería raro que se pusieran de parte del agresor, que generalmente lo hace acompañado por una barra brava que aplaude mientras él ataca al movilero. Una lucha entre David y Goliat, que por ese solo hecho debiera merecer nuestro repudio. Mas grave aún al provenir del líder de un “modelo” que supuestamente defiende a los más débiles.

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