viernes, 8 de mayo de 2009

Nada nuevo bajo el sol

Hoy asombra que los candidatos se presenten, ganen las elecciones para un cargo, renuncien y se presenten para otro. En 1983 Antonio María Hernández fue electo concejal por la ciudad de Córdoba y asumió como Subsecretario de Gobierno de Eduardo Angeloz. En 1985 Antonio Cafiero iba a “engalanar” con su presencia la Cámara de Diputados de la Nación, llegó a ser vicepresidente del cuerpo y a los dos años fue electo gobernador de la provincia de Buenos Aires. De la Sota perdió, si no pasaba lo mismo. Otra carambola más osada hizo Eduardo Duhalde, reemplazó a Cafiero en el segundo sitial de la cámara baja, fue electo vicepresidente a los dos años y a los otros dos gobernadores de la primera provincia del país sucediendo a Cafiero. Y si Menem no le hubiera ganado la interna, este último también hubiera permanecido sólo dos años como gobernador para asumir como presidente. El propio riojano fue reelecto gobernador en el 87 y en el 89 reunució para ser presidente, dejando a la provincia en un caos institucional. Angeloz ganó su reelección después de una azarosa y cuestionada reforma constitucional y a poco de asumir pidió licencia para comenzar su infructuosa candidatura a Presidente, porque “Se puede”, dijo. Domingo Cavallo juró a los cordobeses representarlos en la cámara baja nacional y a los dos años asumió como canciller primero y ministro de Economía después. Germán Kamerath fue electo en el 93 diputado nacional y nunca asumió porque fue interventor en ATC y secretario de Comunicaciones. En el 95 lo eligieron para concejal y no asumió porque siguió como diputado con licencia y secretario de Comunicaciones. En el 98 lo eligieron vicegobernador y a los pocos meses asumió como intendente de Córdoba con los resultados conocidos. Luís Molinari Romero fue electo vicegobernador de Mesrtre en el 95 y en el 97 se fue como Senador Nacional. Mario Negri y Horacio Viqueira fueron electos concejales en 1999, pero optaron por cargos más apetecibles a nivel nacional. Daniel Giacomino fue en cuatro años viceintendente, diputado nacional e intendente. Graciela Fernández Meijide y Cristina Kirchner pasaban del Senado a Diputados cada dos años, según las necesidades partidarias lo ameritaran. Incluso cambiando de distritito. Carlos Ruckauf huyó (según su sucesor Felipe Solá ) de la gobernación bonaerense transformándose en canciller, para luego ser diputado nacional. Recientemente declarado Padre de la democracia moderna, Raúl Alfonsín juró como senador nacional radical en 2001, renunciando cuando un zoom fotográfico lo escrachó con un papelito en la mano que pedía cajonear la designación de un juez. En su lugar dejó a la hoy ultrakirchnerista Diana Conti.El propio Néstor Kirchner fue elegido gobernador por tercera vez en el 2001 y renunció para ser Presidente en el 2003. Las excusas son variadas Un cargo le sirve para posicionarse en otro superior. No es posible ocupar dos cargos a la vez, la Patria o la Provincia se lo demandan. En fin, los argumentos pueden ser variados, pero los actuales políticos no inventaron nada.

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