domingo, 17 de mayo de 2009

Legisladores itinerantes

Finalmente Néstor Kirchner es candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires. El mismo que fue tres veces gobernador de la provincia de Santa Cruz y una vez intendente de Río Gallegos, la ciudad donde nació. Ya su esposa había sido diputada y senadora por la provincia patagónica y después por el mayor Estado argentino. Daniel Scioli fue diputado nacional por la Capital Federal, después gobernador de la provincia bonaerense y ahora candidato a diputado por esa jurisdicción. Elisa Carrió llegó al Congreso como representante del Chaco y después fue diputada nacional por la Capital Federal, cargo al que quiere volver ahora. Nito Artaza fue candidato a diputado por la Capital Federal y hoy está peleando por ser aspirante a senador por Corrientes. Ya dijimos alguna vez que Graciela Fernandez Meijide iba y venía de la Capital a la provincia, tan rápido como el coche se lo permitía. Luis Brandoni fue diputado nacional por la Ciudad Autónoma y después candidato a vicegobernador de la Provincia. Erman Gonzalez llegó de La Rioja y después fue el único que le dio una satisfacción al peronismo (sin serlo) como senador de la Capital argentina. Domingo Cavallo arribó a la Cámara de Baja de la Nación representando a Córdoba y después fue candidato a jefe de Gobierno Porteño. Luis Barrionuevo era presidente de Chacarita Juniors y candidato a gobernador, senador y diputado nacional por Catamarca. Y así podemos seguir hasta el hartazgo. Es cierto que la ley les permite ser candidatos por el Estado en que nacieron y por el que habitan durante los últimos años. Pero también hay que tener en cuenta que todos los representantes de las provincias van a vivir obligadamente al puerto. Entonces todos los argentinos pueden llegar a ser representantes porteños, con el solo requisito de haber llegado a la gran urbe para ocupar un cargo. Pero este es un privilegio que solo tienen los que desembarcan en “La Reina del Plata”. ¿Qué conocimiento puede tener una persona de un distrito en el que no vive desde su infancia? ¿Cómo puede representar a sus ciudadanos? ¿No debiera modificarse la legislación y ser más estricta en este aspecto? ¿Todo vale en la política para ganar una elección? Es cierto que no estamos diciendo nada nuevo. Pero no será hora de modificar también esta conducta. Ya demasiado macrocefálica es Argentina para sumarle también esto. El actor que quiere hacer televisión o cine debe ir a Buenos Aires, el futbolista que quiere jugar en un club grande tiene que ir a Buenos Aires, y la sede de los tres poderes del Estado está en Buenos Aires. Por lo tanto los representantes del pueblo que deben trasladarse allí, no deberían poder ser candidatos por ese distrito. O en caso contrario, considerar al país distrito único y que todos podamos presentarnos a candidatos en cualquier parte.

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