lunes, 20 de abril de 2009

Políticos: ¡a la primaria!

Después de seguir las elecciones primarias en Estados Unidos, uno no puede menos que envidiar su sistema político, más allá del rechazo que produce su rol internacional.En el país del norte existe desde hace siglos una continuidad democrática, no interrumpida ni por las dos guerras mundiales que los tuvo como protagonistas. Hasta hace menos de dos décadas ese protagonismo era equilibrado por la Unión Soviética, con un sistema totalmente opuesto basado en la verticalidad, autoritarismo y elección por parte de un Soviet Supremo. Resultado de este régimen, supuestamente socialista, son los millonarios que lideran el ranking mundial, ex oscuros burócratas, con capital en euros obtenidos de los bienes del Estado y residentes en Europa occidental. Pobreza para la mayoría del pueblo. Continuidad, dentro de un sistema capitalista en lo económico, de una férrea conducción hegemónica en lo político, ejercida por un solo hombre: Vladímir Putin y sangrienta intervención en países vecinos. En USA, los dos partidos concurren con suficiente antelación y puntualmente a elecciones internas (primarias). A ellas se presentan varios candidatos y van quedando en el camino aquellos que el pueblo no vota. Sobreviven generalmente dos postulantes con posibilidades, que luchan hasta último momento por conquistar la preferencia de los sufragantes. Así resultaron dos buenos candidatos como Obama y Mc Cain. Entre estos, el pueblo tiene la posibilidad de decidir si continúa o no con un partido en el gobierno. Se sucedieron los demócratas Kennedy y Johnson, los republicanos Nixon y Ford, el demócrata Carter, los republicaos Reagan y Bush, el demócrata Clinton, el republicano Bush (Jr.) y el demócrata Barak Obama. Es decir, si un partido no hace las cosas bien, los ciudadanos tienen la opción de castigarlo y apostar al otro para darle una oportunidad. Lo mismo ocurre en España con el PSOE y PP, en Inglaterra con Laboristas y Conservadores, en Uruguay con Blancos y Colorados, a los que se sumó el Frente Amplio. En Chile con pinochetistas y Concertación. En los países republicanos, mas allá de la crisis internacional, a ningún político se le ocurriría andar saltando de partido en partido o inventando partiditos que tienen fugaz vida (PI, Modin, Ucedé, Frepaso, Izquierda Unida, Acción por la República, Recrear, Ari, etcétera). Si un político pierde la primaria, se va a su casa o espera otra oportunidad (Lula o Tabaré), pero no se cambia de camiseta o inventa un nuevo partido. Tampoco se quieren quedar para siempre (Clinton, Cardozo, Lagos o Aznar).¿Aprenderán nuestros políticos? ¿Construirán fuertes partidos e irán a internas aceptado el resultado de las urnas? De eso depende que en nuestro país haya equilibrio de poder o no.

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